Innovadores Menores De 35 Argentina y Uruguay Technology Review en español elige a los 10 innovadores menores de 35

Demian Slobinsky, 31

Ha creado plataformas de computación de alto rendimiento compactas y reprogramables

Bife Supercomputing

Demian Slobinsky

En los centros de investigación donde se modeliza el plegado de las proteínas o el funcionamiento del cerebro utilizando potentes herramientas bioinformáticas, los superordenadores son un recurso imprescindible para los científicos. Observar estas enormes máquinas capaces de realizar billones de operaciones por segundo devuelve al espectador a la década de 1940, la época de los primeros ordenadores que ocupaban habitaciones enteras y costaban cientos de miles de dólares.

Los supercomputadores siguen siendo un recurso escaso del que las instituciones no suelen disponer en exclusividad, ni todo el tiempo que necesitarían para avanzar en sus estudios. Y no sólo eso, consumen ingentes cantidades de electricidad  para hacer funcionar sus decenas de miles de procesadores y alimentar sus sistemas de ventilación.

Para hacer de la supercomputación un aliado siempre disponible a todas las empresas y centros que lo requieran, el joven Demian Slobinksy ha diseñado una manera de condensar el poder de cálculo de 50 ordenadores convencionales en un aparato electrónico del tamaño de un disco duro externo. Este dispositivo se llama TABA y consiste en un kit de desarrollo para cálculos de alto rendimiento que puede adaptarse a diferentes tareas en cada momento, en función de los algoritmos que se ingresen en sus capas de memoria. Además, desde el punto de vista de la eficiencia energética, tiene un consumo "500 veces menor" que esos 50 ordenadores corrientes funcionando a la vez, según indica este innovador.

Para lograr esta elevada potencia de cómputo y versatilidad, la plataforma diseñada por Slobinsky se basa en procesadores de uso específico con tecnología FPGA (del inglés, Field Programmable Gate Array). Tal y como explica el joven, esta tecnología permite reconfigurar los procesadores y optimizarlos para cada aplicación de manera dinámica, es decir, genera un "nuevo procesador" cada vez que se enciende el dispositivo.

TABA está compuesto por un circuito impreso integrado por una FPGA y cinco memorias de distintos tipos. En la capa de memoria inferior se coloca un programa que reconfigura las capas superiores "a nivel de hardware", es decir, cambia las conexiones para poder hacer un circuito a medida, en base al algoritmo que se desee implementar. "De esta manera todos los recursos disponibles son aprovechados para lograr un rendimiento máximo", explica Slobinsky.

Bothware para superordenadores reconfigurables

Normalmente, es necesario crear un software que traduzca al hardware del superordenador el problema que se desea resolver, para que éste pueda generar un modelo o simulación. Otra alternativa es fabricar supercomputadoras específicas para cada problema, por ejemplo, hardware especializado en secuenciar ADN, y evitar así la necesidad de crear ese software traductor. No obstante, esto no es muy común, ya que las altas inversiones en estos dispositivos apenas se amortizan en los pocos años que tardan en quedar desfasados.

Por eso Bife Supercomputing, la empresa que Slobinsky ha fundado, junto a su socio Javier Haboba, apuesta por hacer "supercomputación reconfigurable, específica y de alto rendimiento". Según este joven, su objetivo es "acercar soluciones de computación de altas prestaciones a los usuarios y organizaciones que tratan de resolver los problemas numéricos más complejos en la ciencia y la industria".

Los dispositivos de Bife están compuestos por lo que sus creadores han llamado bothware, el conjunto de hardware y software que permite al usuario reprogramar las plataformas y obtener el mejor rendimiento para cada una de las aplicaciones de manera relativamente sencilla. Actualmente, la empresa está planificando un catálogo de lanzamientos que incluye desde pequeñas supercomputadoras personales como TABA (que cuesta unos 730 euros)  hasta plataformas con capacidades de procesamiento mucho más grandes.

Como primer gran proyecto, han obtenido dos millones de pesos (unos 250.000 euros) de la Fundación Sadosky para construir una plataforma para cálculos bioinformáticos que consta de 32 FPGA y hasta 196 GB de memoria. Bife coordinará su creación junto a la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de La Plata (ambas en Argentina).

Slobinky vaticina que "la supercomputación que hoy se cree sentará las bases para la computadora estándar del mañana", y está convencido de que gracias a la incorporación de dispositivos como TABA, las organizaciones podrán integrar los cálculos de alto rendimiento en sus flujos de trabajo y ganar competitividad. Según el joven, sus dispositivos serán, también, útiles en la búsqueda y mantenimiento de pozos de petróleo y gas, telecomunicaciones, radares y cualquier otra área donde se necesite simular procesos o analizar grandes cantidades de datos en tiempo real.

En opinión del consultor de Programas de Formación en Finanzas y Operaciones de la Fundación Incyde, Alejandro Ramírez, que es miembro del jurado de los premios MIT Technology Review Innovadores menores de 35 Argentina y Uruguay, la apuesta de Slobinsky por utilizar elementos de hardware y software ya existentes "de manera disruptiva" permite "afrontar los problemas de computación de una forma única".

Por su parte, el catedrático de Informática de Sistemas y Computadores en la Universidad Politécnica de Valencia (España), Pietro Manzoni, que también forma parte del jurado, considera que la manera de enfrentarse al reto de este joven es "muy interesante y con fuertes bases técnicas". Para este experto, el proyecto de Bife Supercomputing puede tener "un gran impacto en el ámbito productivo e industrial" y muy probablemente contribuya a generar empleos y a mejorar la calidad de vida. - Elena Zafra

Ganadores de Innovadores menores de 35 Argentina 2013

Ariel Amato

Ha diseñado un sistema de colaboración abierta distribuida multiplataforma y multitarea

Marcos Chaparro

Ha creado un electrocardiógrafo de bajo coste que se conecta al móvil y a la nube

Ignacio Oliveri

Ha creado una plataforma de telemedicina y teleeducación para mejorar la rehabilitación de niños con discapacidad

Demian Slobinsky

Ha creado plataformas de computación de alto rendimiento compactas y reprogramables

Sebastián Stranieri

Ha creado sistemas de autenticación seguros y flexibles para operar en internet

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