Innovadores Menores De 35 Chile Technology Review en español elige a los 5 innovadores menores de 35

José Tomás Arenas, 27

Ha diseñado una plataforma de cribado de imágenes y telemedicina para prevenir la ceguera de la diabetes

Universidad de Chile

José Tomás Arenas

Sólo un 30% de los diabéticos en Chile acude a su centro de salud de forma anual para hacerse la prueba que permitiría diagnosticar problemas de visión asociados a su enfermedad, como la retinopatía diabética. Esta afección puede provocar ceguera, aunque en sus primeras fases no presenta síntomas. No obstante, si todas las personas diabéticas siguieran las recomendaciones de las autoridades sanitarias, no habría suficientes oftalmólogos especialistas en las clínicas para realizar estos controles. Probablemente, las imágenes de fondo de ojo que les tomaran en el ambulatorio permanecerían durante meses en el ordenador, sin que un profesional tuviera tiempo de revisarlas y emitir un diagnóstico.

En realidad, un examen de ciertas características de las imágenes -por ejemplo, la presencia o ausencia de pequeñas hemorragias en determinadas zonas- bastaría para descartar rápidamente la necesidad de intervenciones posteriores en la gran mayoría de los pacientes. Sin embargo, entre todas estas imágenes de ojos sanos, que colapsan el sistema, hay una minoría de casos de retinopatía que quedan sin atender.

Este cuello de botella que causa la falta de recursos para realizar la criba inicial es el que ha querido atajar el ingeniero José Tomás Arenas. Para ello, este innovador de solo 27 años ha creado un sistema que combina el procesamiento automático de imágenes y la telemedicina web para ofrecer a los pacientes y a los centros de salud una alternativa al diagnóstico médico presencial. Según el joven, el uso de su plataforma generaría "un aumento significativo de la eficiencia de recursos de infraestructura y humanos del sistema de salud" y tendría como resultado final "prevenir más ceguera".

Arenas estudió Ingeniería Industrial e Ingeniería Electricista en la Universidad de Chile. A la hora de realizar una tesis final necesitaba encontrar un tema que compatibilizara ambos campos, fue entonces cuando uno de sus profesores le habló del problema de la detección de la retinopatía diabética, la principal causa de ceguera en personas adultas. "El desafío era grande pero muy atractivo y motivador al tratarse una necesidad del ámbito de la salud", reconoce el joven. Además, era un proyecto perfecto para su tesis, ya que se ajustaba bien a sus dos especialidades: "Cubría tanto el lado de ingeniería eléctrica, por el procesamiento de imágenes, como el de ingeniería industrial, por la parte de reconocimiento de patrones y data mining", recuerda este innovador.

Tras meses de trabajo y contactos con hospitales, oftalmólogos, instituciones sanitarias y universidades, Arenas ha creado la plataforma DART, en la que se ingresan las imágenes de fondo de ojo tomadas en los centros de salud con unas cámaras especializadas para, de forma automática, buscar en ellas patrones que indiquen qué probabilidad hay de que esa persona desarrolle retinopatía. Este procesamiento automatizado alcanza, según el joven, "un rendimiento cercano al 90% de sensibilidad y al 50% de especificidad", y permite hacer "un screening automático masivo a la población diabética" y derivar las anomalías al oftalmólogo, descartando a los pacientes sanos.  

Revisión de imágenes a distancia

En los casos que pasan este primer filtro y que sí requieren revisión humana, los especialistas pueden hacerla de forma cómoda a través de la interfaz de usuario de DART en la que médicos, enfermeros y administrativos pueden acceder a las imágenes de la retina y a la información de contexto del paciente en cada momento. En dichas imágenes, el profesional que está haciendo la revisión busca signos clínicos estándar que indiquen la severidad de la retinopatía diabética, por ejemplo, la presencia de aneurismas, exudados algodonosos o pequeñas hemorragias.

Una vez que el revisor ha seleccionado estas áreas con el puntero del ratón e identificado de qué anomalía se trata mediante etiquetas, el programa calcula cómo de frecuentes son y qué grado de retinopatía sufre el paciente. A continuación, el profesional médico debe seleccionar la opción de confirmar y firmar diagnóstico, y finalmente, puede emitir recomendaciones sobre las acciones a seguir, por ejemplo, enviar un aviso al paciente. Para ello, Arenas y su equipo están valorando llamadas de voz o SMS por parte del centro médico, correos electrónicos generados por el propio sistema, y citaciones presenciales para continuar con su evaluación y tratamiento. 

Otra de las ventajas del sistema frente a las revisiones presenciales en las que el médico observa el ojo del paciente con un oftalmoscopio, es que en DART el examen deja un historial. De este modo, la imagen digital y los detalles observados y etiquetados en ella pueden consultarse posteriormente junto a otros datos que ayuden a mejorar el seguimiento, como la edad, datos clínicos relevantes, evolución del tratamiento de su diabetes y del estado de su retina.

Adicionalmente, durante la revisión de cada imagen puede añadirse información sobre anomalías detectadas que no tienen que ver con la retinopatía. Con ello, Arenas pretende que el sistema DART pueda escalarse y aplicarse a otras enfermedades oculares como las cataratas una vez el mercado haya adoptado su plataforma.

En menos de un año, Arenas ha construido un prototipo de su plataforma que ya han instalado en el Centro de Referencia de Salud Peñalolén Cordillera Oriente y, además, está en conversaciones para llevarlo también al Hospital Clínico Regional de Concepción y al Hospital del Salvador, todos ellos en Chile.

Según la OMS, la ceguera debida a la diabetes no controlada está aumentando a nivel global. La buena noticia es que hasta el 80% de los casos de ceguera en adultos son evitables o susceptibles de tratarse si se diagnostican. Ahora, gracias a DART, los propios centros sanitarios podrían escoger cuándo y dónde realizar los exámenes que necesiten revisión humana, u optar por externalizar su realización a profesionales en cualquier parte del mundo.

Arenas imagina así la evolución del sistema: "Veo a DART creciendo día a día, y yo me veo haciéndome cargo de su internacionalización y cubriendo distintos problemas globales donde pueda aportar mi experiencia en herramientas de automatización o reconocimiento de patrones".

Para la socia gerente de Nazca Ventures y miembro del jurado de los premios MIT Technology Review Innovadores menores de 35 Chile, Vanesa Kolodziej, Arenas es "un joven en el camino correcto para el desarrollo de mejoras en la calidad de vida del pueblo chileno" dada su brillante trayectoria académica y "su manera innovadora de encarar el diagnóstico de un mal tan devastador como la ceguera provocada por diabetes". – Elena Zafra

Ganadores de Innovadores menores de 35 Chile 2013

José Tomás Arenas

Ha diseñado una plataforma de cribado de imágenes y telemedicina para prevenir la ceguera de la diabetes

Eduardo Labarca

Ha creado minisubmarinos controlados a través de la web para explorar el océano desde cualquier lugar

Para comentar, por favor accede a tu cuenta o regístrate

¿Olvidaste tu contraseña?

Advertisement
Advertisement
Publicidad