TR35 Colombia La edición en español de
MIT Technology Review elige a los
innovadores menores de 35

Álvaro Rojas-Peña, 32

Sistema de conservación extracorpórea de órganos para trasplante

Universidad de Michigan

En 2011, la cantidad de donantes de órganos para trasplante en Colombia se redujo en un 12 por ciento. La tasa de donación fue de 10,9 personas por cada millón de habitantes, una cifra sustancialmente baja comparada con el 35,3 de donantes por millón que hubo ese mismo año en España -líder en mundial de trasplantes- o con los 20,3 de Uruguay, el país de América Latina con una mayor cantidad proporcional donantes.

Para hacer frente a esta situación y aumentar la cantidad de órganos disponibles para trasplante, tanto en Colombia como a nivel global, el cirujano Álvaro Rojas-Peña trabaja en la creación de un banco de órganos. Desde el laboratorio de Soporte Extracorpóreo de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), que él mismo coordina, Rojas-Peña perfecciona un sistema de preservación y mantenimiento de órganos funcionales durante largos periodos de tiempo. Con ello, el joven premio TR35 Colombia se propone suministrar un número ilimitado de órganos compatibles para el trasplante (gracias a una mejor selección y apareamiento entre órganos y receptores) y utilizar la técnica que lo haría posible para otras necesidades como la producción ilimitada de determinadas proteínas humanas y células sanguíneas, la terapia génica, o la medicina reparadora y regenerativa. Asimismo, estos órganos almacenados en una especie de banco servirían para la realización de estudios y ensayos para el desarrollo de fármacos y medicamentos, evitando así la experimentación con animales o pacientes.

La técnica en la que el equipo de Rojas-Peña trabaja es la 'perfusión prolongada ex vivo', denominada así porque mantiene vivos los órganos fuera del cuerpo. Para ello, se vale de un equipo que utiliza una bomba de perfusión (o inyección) pulsátil con control de presión. El sistema mantiene el órgano con vida a 32 grados centígrados inyectando en él los nutrientes necesarios y extrayendo el dióxido de carbono y otras toxinas mediante una solución de sangre procedente del donante del órgano. Así, se imita de manera artificial lo que sería el funcionamiento del órgano en el interior del cuerpo humano.

De momento, gracias a la tecnología desarrollada en su laboratorio y a su experiencia clínica, Rojas-Peña ha logrado que unos riñones se mantengan en funcionamiento durante más de 24 horas fuera del cuerpo, según asegura él mismo. Si bien es cierto que -tal y como apunta el director de la Organización Nacional de Trasplantes de España y presidente del Consejo Iberoamericano de Donación y Trasplantes, Rafael Matesanz- ya hay sistemas comercializados que han obtenido resultados similares, estos no alcanzan una duración tan prolongada. Además, existe una diferencia fundamental entre estos dispositivos y el del TR35 que concierne a su enfoque: mientras los primeros se centran en mantener los órganos vivos durante unas horas con el fin de trasplantarlos a la mayor brevedad posible, el segundo ambiciona poder almacenarlos durante semanas.

Los retos a los que se enfrenta Rojas-Peña no son pocos, ya que la pérdida del tono vascular y de la integridad de los vasos capilares así como la acumulación de toxinas y las infecciones, acaban provocando la muerte de los órganos. El joven colombiano asegura haber superado ya algunos de estos escollos: “Nuestros resultados preliminares indican que hemos resuelto los problemas iniciales de modo y aparato de perfusión, oxígeno y nutrientes, temperatura, tono vascular e integridad capilar”, afirma Rojas-Peña.

Actualmente, el laboratorio del TR35 está trabajando en un minisistema de diálisis para incorporarlo al equipo de perfusión y así eliminar más toxinas y añadir más nutrientes. El siguiente paso es la prevención de infecciones y de la contaminación de los órganos después de 72 horas de vida extracorpórea. A más largo plazo, “cuando podamos mantener órganos durante un mínimo 5 de días”, la idea es comercializar el equipo y trasladar su uso a Colombia.

En opinión de Alicia Granados, directora de estrategia de evaluación de tecnologías sanitarias en Genzyme y miembro del jurado de la competición TR35 Colombia, “este sistema de perfusión podría revolucionar la gestión de los pacientes con enfermedades orgánicas terminales”. Además -añade Granados- “su impacto social y económico puede ser considerable”.

En la misma línea, David Elfant, gerente de Inversiones en Suanfarma y juez también de los premios TR35 Colombia, cree que este es un proyecto “de enorme impacto” que “podría revolucionar la ciencia de los trasplantes”. Si todo va según lo previsto, podría convertir estos procedimientos en cirugías programadas -gracias a la posibilidad de encontrar el mejor receptor para el órgano-, permitiría tratar los órganos sin causar daños en el paciente y posibilitaría el estudio de diferentes patologías y métodos de tratamiento para múltiples enfermedades. -Esther Paniagua

Ganadores de Innovadores menores de 35 Colombia 2012

Álvaro Rojas-Peña

Sistema de conservación extracorpórea de órganos para trasplante

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